sábado, 21 de marzo de 2015

La vida ante sí por Roman Gary

Es casi otra novela la historia de como este autor ha sido el único que ha recibido dos premios Goncourt. El primero en 1956 por Las raíces del cielo con su propio nombre y  el segundo en 1975  bajo  el seudónimo de Emile Ajar por La vida ante sí. Gary no admitió mientras estuvo vivo que se ocultase tras dicho nombre, pero al morir, en su nota de suicidio firmada por su otro seudónimo, Paul Paulovitch (este si reconocido), declaró ser Emile Ajar.

La obra que comento hoy es una novela que en su momento fue un éxito editorial extraordinario, todo un superventas. Yo supongo que el hecho novedoso de utilizar como narrador a un niño de diez años poniéndole voz a una historia  realmente sórdida tuvo mucho que ver en ello.

Resulta conmovedora la visión de una realidad tremenda contemplada a través de la mirada inocente y frágil del pequeño Mou y es magnífico el realismo que logra el autor al dar vida a esos personajes extravagantes y singulares que pueblan su mundo. Es de una ternura maravillosa, sin  concesiones hacia el sentimentalismo facilón.

El día que entre a comprarlo a la librería, la chica que me atendió me dijo: - Es un libro maravilloso, que suerte que aún no lo hayas leído-.  Pues tenia razón. Espero que si os animáis lo disfrutéis tanto como yo lo he hecho.

domingo, 8 de marzo de 2015

Yo confieso, por Jaume Cabré

Empiezo por decir que creo que es una gran obra, me ha encantado leerla.  Ahora intentare hacer un comentario para compartir con mis posibles lectores la impresión sobre esta novela, aunque su inclusión en este género me parece inexacta, no es una novela " al uso" aunque si una obra de ficción que tiene un gran contenido filosófico. En cuanto a la forma narrativa,  el cuerpo principal es una carta en la que se dirige a alguien que en principio no conocemos y que a lo largo de la obra nos va desvelando, pero enseguida abandona los cánones de la forma epistolar y conduce al lector en una suerte de viaje donde los continuos cambios de espacio y tiempo le obligan a ir poniendo piezas  en un rompecabezas complicado.  Utiliza varios elementos que hilan la historia,  y a falta de un orden cronológico lineal, son estos los que establecen una suerte de continuidad.

 El uso de un objeto precioso que tiene una larga presencia histórica, no es algo nuevo en la literatura, más bien es un recurso frecuentemente utilizado, pero creo que en este caso magistralmente construido.  La arquitectura de su tesis acerca   del " Mal " la hace girar sobre el eje del singular Violín, y va desbrozando todas las miserias del alma humana,  la Envidia,  la avaricia , la soberbia o  la mentira.

El camino que recorre el instrumento y sus avatares son paralelos a la historia de Europa de los últimos siglos desde su construcción en 1764 hasta nuestros días. Su viaje transita por los obscuros caminos del calvario de los judíos  hacia los campos de exterminio,  y de allí a escenarios donde  la moneda de cambio  a pagar por la vida era siempre considerada mas valiosa que la vida misma.

La posesión del Violín ,  su existencia y cambio de manos no es la única referencia que el autor utiliza para hilar la trama. La relación entre Adria y Sara es el segundo pivote donde se sustenta la historia y hay un tercero , el  pergamino que contiene el acta fundacional del monasterio de Sant Pere del Brugal ,  Este ultimo  es mucho mas confuso en cuanto a su encaje .

Leer " Yo confieso" ha resultado agotador,  es una lectura increíblemente exigente, a cada minuto corres el riesgo de perder el  hilo del proceso mental del autor, y ese estilo narrativo tan singular, en el que en una mismo párrafo se mezclan personajes de diferentes tiempos y en distintos espacios, es muy interesante pero de verdad cansado.
Hay en el curso de la obra pasajes estremecedores ,otros emocionantes ,y para ser sincera algún otro que me ha resultado incomprensible.

Cada vez soy mas partidaria de la concreción, de no extenderse en ramificaciones de la historia principal que a menudo solo sirven para hacer mas larga una obra y desviarla de su esencia, de lo que queda al final en la memoria


Tampoco comparto de manera absoluta su teoría del mal, pero eso no es importante,.  Animaos a leerlo es un libro  que te hace reflexionar y que deja huella.