domingo, 14 de febrero de 2016

Judas por Amos Oz

De nuevo tengo la oportunidad de comentar un  libro de Amos Oz que es, sin dudarlo,  uno de mis escritores preferidos. Una vez más  se trata de una obra singular y de una altísima calidad, literaria e intelectual.

Judas es, mucho más que una novela que cuenta una historia, es una honda reflexión sobre una serie de  temas que a los lectores  de Oz nos resultan familiares como puede ser el tema de la traición, el estigma de los traidores,  y la idea de que en muchos casos esta es una cuestión de perspectiva.  Por supuesto el eterno conflicto entre los habitantes, árabes y judíos, de un territorio del que ambos se creen legítimos propietarios. Incluso  una interesante  visión histórica de como la fundación del Estado de Israel se cimento en unos pilares de imposible equilibrio, y de ahí la fragilidad disfrazada con una fuerza artificialmente mantenida. La relación entre las dos religiones; cristiana y judía, es también objeto de profundas reflexiones. 

Estos temas se envuelven en una historia intimista, con personajes, todos ellos muy simbólicos pero a la vez terriblemente humanos y reales. Y todo se desarrolla en su Jerusalén (el paisaje de su juventud hacia el fin de la década de los  cincuenta) que actúa como un personaje más. Oz hace vivir a sus  criaturas en un espacio que ya no es real, pero que lo fue, y parece que no puedan desarrollarse en otro medio que en el nostálgico pero preciso recuerdo que el autor tiene de su ciudad.


Judas es una novela extraordinaria, creo que no defraudara a nadie.

viernes, 5 de febrero de 2016

Noticias del Imperio por Fernando del Paso

La concesión del premio Cervantes a Fernando del paso me ha traído a la memoria la honda impresión que me produjo la lectura de Noticias del Imperio. Supongo que el premio despertara el interés de los lectores que aun tienen fe en ellos.  

Por eso me gustaría hacer una breve referencia sobre esta obra. Será breve porque lo leí  poco después de su publicación y eso fue en 1987, así que lo queda en mi memoria será impreciso. Sin embargo  tengo muy presente el profundo impacto que me causó, por varias razones.

 La primera  quizás no debiera ser la mas importante para una buena lectora, pero sinceramente lo que me fascino fue la historia de Maximiliano, Carlota y el segundo imperio mejicano del   que yo sólo tenía referencia como un epígrafe en mis libros de historia del bachillerato. Resulto ser un episodio absolutamente apasionante, no solo de la historia mejicana sino también de la historia del siglo  XIX .

Las circunstancias que rodearon la elección de un Archiduque austriaco, casado con una princesa Belga, para ser Emperador de un enorme país, ya entonces cargado de historia y personalidad y con el que no tenían ni un remoto vinculo, fueron tan absurdas  y arbitrarias, que resultan irreales , aquella extravagante aventura no pudo acabar de otra manera que en tragedia.

Los cuatro años de duración de su reinado, el abandono en que les dejaron las potencias Europeas que los habían embarcado en semejante aventura es un  episodio impresionante que parece  fruto de la imaginación más que realidad histórica.   

 Si a esto  añadimos la particular personalidad de ambos protagonistas y la azarosa  peregrinación de la emperatriz , en busca de ayuda  cuando su  mente estaba ya en claro proceso de perturbación y por ultimo, el trágico fin del emperador  fusilado en las colinas de Querétaro. Con todos estos ingredientes hay para construir una historia de ficción apasionante, y sin embargo era real.
 Me impresiono de tal modo que me dedique a investigar sobre Maximiliano y Carlota, y aquel breve periodo de la historia de Méjico. Por esto nunca he olvidado que fue la Obra de Fernando del Paso la que despertó esa curiosidad.

En segundo lugar recuerdo como absolutamente brillante, la composición de la obra, con todos lo capítulos titulados Castillo de Bouchot, en los que da voz a carlota en unos largos monólogos en los que ella va contando su historia desde su locura pero con la lucidez suficiente para dar sentido  al sinsentido que fue su vida. Por ultimo, aunque no es menos importante recuerdo el maravilloso y rico uso de nuestra lengua  y el estilo de narrar,  absolutamente propio y original.


Memoria del Imperio es una obra por la que el tiempo no habrá pasado y estoy segura de que la disfrutaran, si siguen esta recomendación.