martes, 31 de mayo de 2016

La víspera de casi todo por Victor del Árbol

Siempre he sostenido que la moda influye en el mundo editorial de una forma más decisiva de lo que creo que sería deseable. En los últimos años, los grandes éxitos de ventas con frecuencia son obras que encajan en la denominación de género negro, en la acepción mas amplia del concepto, pues ya he defendido antes que, a mi entender, el denominador común de un crimen en una novela no hace que  esta sea una obra de género negro.

Las editoriales y también los jurados de premios literarios, naturalmente apuestan por obras que reúnan ese tipo de ingredientes que presumiblemente las harán funcionar en el mercado. El premio Nadal ha recaído este año en Víctor del Árbol por su novela La víspera de casi todo.

En el título se condensa lo fundamental de mi crítica. Casi todo pasa en esta novela: demasiadas tramas, demasiados personajes siempre a medio dibujar, muchos escenarios y varios planos de realidad. Todo ello da como resultado una obra confusa en su planteamiento y más aún en la convergencia de las tramas secundarias con la principal.

En lo que se refiere al desenlace o los desenlaces, estos resultan un poco absurdos e incluso incoherentes con el carácter que otorga a alguno de los personajes. Quizás  ocurre porque no hay una verdadera creación de sujetos literarios, solo son sombras que se comportan con una ambigüedad que les permite hacer cualquier cosa.


La sensación que tiene el lector es que se trata de dos novelas que han sido fusionadas por el autor para dotarla de una trama policiaca y el resultado es malo. Siento decirlo, en primer lugar, porque el premio Nadal siempre ha conservado un nivel calidad que en esta edición no creo que  se alcance. Por otro lado he leído otra obra de Víctor del Árbol y, considerándole un buen escritor,  pienso que en esta obra no ha acertado.

lunes, 9 de mayo de 2016

La vuelta de torno por Henry James

Hace unos años intenté comprar Retrato de una dama de este escritor, una obra descatalogada en las editoriales españolas. Por fin la conseguí en una librería de segunda mano pero era una traducción bastante mediocre. Cuando hace dos años vi que se estaban editando nuevas traducciones de casi toda la obra de James, empecé a leer las que iban saliendo, esta, La vuelta de torno es la última.

Lo más curioso es comprobar la importancia que la forma y el estilo tienen en este escritor. Resulta muy chocante, porque poco a poco, supongo que entre otras cosas, por la indudable influencia del cine, nos hemos ido acostumbrando a una forma de escribir muy coloquial(sobre todo en las novelas). Un lenguaje natural con el que nos comunicamos normalmente que usa diálogos y monólogos interiores es una técnica literaria totalmente asumida  en la literatura contemporánea, pero, a finales del siglo XIX no era así. Por eso, cuando volvemos a un clásico resulta sorprendente lo "seria" que es  su manera de escribir. Lo escrupuloso y exhaustivo de las descripciones o el uso de una palabra, que es escogida porque su significado sea el más próximo posible al que quiere trasmitirse. El relato de las sensaciones y de los sentimientos de los personajes se hacían mediante laboriosos circunloquios, lo cual  resultaba artificioso, pero preciso  y   claramente escribían con la intención de perdurar.

La vuelta de torno, es una novela gótica, que se publicó por entregas. Eso se nota al leerla de una vez, porque dilata la acción de manera antinatural para así  provocar la expectación del lector ávido de leer el próximo episodio. Sin embargo es desesperantemente lenta si se lee en un solo volumen.  El argumento es, no obstante, absolutamente intemporal. Lo que provoca el terror son profundas razones psicológicas, admirablemente ambientadas en un paisaje creado de manera magistral.


 Es una oportunidad estupenda volver a encontrar la obra de Henry James  en las librerías, con nuevas y mejores traducciones. He leído La copa dorada, Las alas de la paloma y por último esta que comento, que para mi ha sido la más interesante.