domingo, 29 de julio de 2018

La muerte de Napoleón, por Simón Leys

Simón Leys es sobre todo un autor de ensayos aunque en alguna ocasión haya hecho incursiones en el género de ficción. He leído dos de las novelas escritas por él: Los náufragos del Batavia, y recientemente La muerte de Napoleón.

Leys no escribe novelas por el mero hecho de contar un relato sino que utiliza el relato para establecer una tesis y desarrollarla. Tanto Los náufragos del Bataviacomo La muerte de Napoleónestán sostenidas en algún hecho real sobre base la de la cual construye toda la obra. El hecho real en La muerte de Napoleónes la propia existencia de Napoleón Bonaparte. Sobre su carácter y la consideración de este como un personaje genial, Leys desarrolla la ficción de la huida de Santa Elena y la vuelta a Francia para intentar recuperar el cetro imperial. La tesis, en mi opinión, es que la condición genial de Napoleón afloraba en cualquier situación en la que se encontrase. A partir de esa premisa, Leys desarrolla para él una vida alternativa que pudiera haber sido posible si la huida hubiese sido verdad.

Simón Leys es un escritor fantástico y ninguno de sus escritos te deja indiferente. Fue una persona de una cultura asombrosa no sólo en lo que se refiere a literatura sino también  como orientalista más que notable y, sobre todo,  como gran pedagogo. Toda su obra esta imbuida de esa búsqueda de la trasmisión del conocimiento de manera accesible y ligera. En sus escritos, tanto ensayos como ficción, aporta un punto de vista muy personal y alejado de lo políticamente correcto, filosofía de la que estaba tremendamente alejado. Esto resulta especialmente interesante porque sus opiniones tienen una autenticidad muy gratificante en estos tiempos en que se han ido fabricando perfiles de escritores e intelectuales que de algún modo se habían blindado a juicios divergentes. Simon Leys no tiene ningún problema en revisar ciertas “verdades” y no lo hace de manera arbitraria sino con conocimiento y profundidad erudita. Desde luego que bajo un punto de vista subjetivo y propio, pero alejado de prejuicios en el sentido literal de la palabra. 

Personalmente prefiero sus ensayos literarios, muchos recogidos en Breviario de los Saberes Inútilesa su obra novelística. Sin embargo, también he disfrutado con esta novela aunque más con Los Naufragos del Batavia, que es verdaderamente impactante. 

domingo, 15 de julio de 2018

El perro canelo (Los casos de Maigret)por George Simenon

Si entráis de vez en cuando en este blog, sabréis de mi afición por el género policiaco en todas sus modalidades. Es raro, pero hasta ahora no había leído la serie del Comisario Maigret de George Simenon. No creo que pueda aportar nada nuevo a lo que ya se ha dicho del autor, que es un clásico en este género y que ha sido estudiado y comentado por críticos y sabios de la literatura. Sin embargo, quizás el punto de vista de una aficionada os anime a leerlo.

Hay algunas cosas que me han parecido singulares en El perro canelo, que es el título de la primera novela de la serie. En primer lugar, el comisario entra en escena cuando ya han sido esbozados algunos de los elementos que serán objeto de la investigación. Sin embargo, en todo momento el lector tiene la sensación de que él ya es consciente de alguna información. Sus conocimientos provienen de elementos de juicio completamente sutiles y del todo subjetivos que hacen imposible intentar adelantarse a la conclusión para conocer el desenlace. Al lector le faltan elementos de juicio, sólo conoce los hechos porque Maigret no informa de manera explícita acerca de sus consideraciones sobre los mismos. Ese punto de vista subjetivo se observa también en orden al tratamiento de los personajes de los que hace unos dibujos esquemáticos mediante pequeños gestos y algún leve guiño que, debidamente interpretados, arrojan luz sobre ellos y los define.

Otra de las cosas que me han llamado la atención es la asombrosa habilidad de Simenon para describir los escenarios y las situaciones. Con poquísimas indicaciones, apenas unas cuantas frases, proporciona mucha información y crea la atmosfera precisa que acoge la situación. Esta economía exige una agudeza y una maestría extraordinarias.

Me encanta tener por delante todos los episodios que componen la serie del Comisario Maigret. Los que sean aficionados a la novela policiaca, y aún no se hayan animado a empezar con Simenon, no creo que se decepcionen. Es realmente un maestro del género.