sábado, 17 de mayo de 2014

Cuatro lecturas ligeras

El Paciente por Jesús Gómez- Jurado

Recomiendo la lectura de este libro. Sobre todo cuando quieras que el tiempo pase deprisa y busques una distracción mental que consiga que las nubes negras se aparten por un rato. Es una novela de acción que te atrapa desde la primera página y te mantiene interesado y en vilo hasta prácticamente la última. Muy bien concebida y desarrollada, tiene la extensión precisa y los personajes apropiados  para resultar atractiva. Las piezas de la trama encajan a pesar de que el argumento es un tanto inverosímil, por eso tienen más mérito que no puedas soltar el libro hasta saber que pasa. El autor hace alguna trampa pero se la perdono porque me he divertido mucho. Será una película prontísimo, estoy segura.


Harriet por Elisabeth Jenkins

Harriet es una novela basada en hechos reales, sucedidos durante la época victoriana, en 1877, y que entonces fueron muy relevantes. Una vez que abres la tapa y empiezas a leer, sabes que no podrás dejarla, a pesar de tratar un tema que no es original, adquiere otra dimensión cuando sabes que ocurrió de verdad, y un poco en la línea de lo que comentaba en la entrada de los Náufragos del Batavia, la realidad supera con mucho la imaginación de cualquier escritor convencional. Esta muy bien escrita, muy bien recreados los espacios y perfectamente retratados los personajes. Igualmente es magistral el relato que hace de los hechos dejando que el lector los contemple y los juzgue con su propia mirada, casi sin tomar partido. Es un suceso siniestro  y terriblemente malvado, cometido por seres de apariencia completamente normal que lo hace mas terrorífico si cabe. Lo he pasado muy bien leyéndolo porque resulta apasionante. Igual que "El Paciente" es una lectura muy recomendable para que las horas pasen como si fueran minutos, muchas veces hace falta.

La hondonada por Jhumpa Lahiri

Es este un relato lleno de nostalgia y muy evocador , la autora creo que ha querido mostrarnos la brecha abismal e irreconciliable que se abre entre dos hermanos cuyos caminos se separan y discurren por espacios tan distintos que incluso el deseo y la voluntad no son suficientes para que las cosas salgan bien. Para mi lo más notable de la novela es la descripción de la Calcuta de su infancia y el cambio que experimenta en el transcurso del tiempo que va desde los años  cincuenta hasta los ochenta del siglo XX.  Ese cambio no solo se produce en lo que se refiere al paisaje físico, la transformación es paralela a la que tiene lugar en el interior de los personajes.

  Me ha gustado aunque de algún modo me doy cuenta que la autora escribe desde la distancia, ella  es hindú, pero nacida en Londres y ahora americana, se nota en su manera de describir, le falta autenticidad, la naturalidad que tendría alguien acostumbrado a moverse por las calles de Calcuta, son mas realistas sus escenarios americanos. Supongo que son los que realmente conoce, pero el resultado es una bonita historia, razonablemente bien contada, y lo que sí tiene, es ese ritmo lento que caracteriza a los escritores hindúes o de origen hindú, como Vikram Seth, en "Un buen partido" o Arundhaty Roy en "El Dios de las pequeñas cosas". A mi, personalmente estos dos últimos me gustan muchísimo mas.

Diario de una dama de provincias por E.M. Delafield


Me compre esta novelita pensando que sería parecida a las que escribió por el mismo tiempo Nancy Mitford, y que me resultaron inteligentes y divertidas. Ha sido una decepción, a esta le falta ese algo que hace que un relato supere la barrera del tiempo y resulte interesante aun cuando el mundo que recrea no nos sea familiar. Supongo que el éxito que tuvo en su momento se debió precisamente a esto a que hablaba de un modo de vida concreto, en una espacio concreto, con el que muchas mujeres se sentían identificadas, se reconocían y reconocían su mundo. A mi modo de ver ni siquiera lo que tiene de costumbrista y  un sutil sentido del humor, justifican su lectura. Es perfectamente prescindible.