martes, 13 de septiembre de 2016

Tu no eres como otras madres por Angelika Schrobsdorff

Relato autobiográfico que se sitúa en el apasionante mundo de la Alemania de la primera  mitad del siglo XX. Cada  una de las vidas de los habitantes del Berlín de entre 1914 y 1945  es casi siempre un relato interesante, más aún si el protagonista es judío. En este caso es así, de hecho pertenecía a aquellos que estaban absolutamente asimilados al resto de los alemanes  y no tenía conciencia de raza ni de religión, apenas un rastro de la educación familiar a la que prestó muy poca importancia.

No se me ocurre mucho que decir sobre este libro  más allá del estupor casi incrédulo que me produce la actitud de la protagonista, madre de la autora. Ella vive en el centro cultural y social de Alemania moviéndose dentro de la "intelectualidad"  y círculos artísticos berlineses pero ni ella ni su entorno parecen preocuparse por las actitudes del  régimen contra los judíos que, poco a poco, pasan de ser indicaciones a normas regladas para llegar inmediatamente imposiciones injustas y arbitrarias. Como si ella gozara de una inmunidad que solo se explica por el carácter estúpidamente frívolo que  la caracteriza. No he sentido en ningún momento empatía con el personaje de Else, me parece un ser increíblemente egoísta que desde siempre se pone a si misma como prioridad y hace exactamente lo que le apetece, sin ningún tipo de reflexión sobre las consecuencias de sus actos.  Nadie le importa más que ella misma, ni sus padres a los que utiliza y luego abandona tranquilamente a la suerte  que les esperaba a todos aquellos judíos que no abandonaron Berlín, ni sus hijos, que fueron producto de la inconciencia  y  el capricho, a los que condenó una infancia llena de mentiras, abandono y arbitrariedades.

Tampoco se entregó a amores pasionales que justificasen esa falta de control, simplemente utilizaba a los hombres y los desechaba  tan ligeramente  como se reproducía con ellos.  Nunca he llegado a comprender  el misterio del poder que ciertas mujeres  tienen sobre los hombres, la capacidad de convertir a individuos muy distintos  de manera sucesiva, y a veces simultanea, en ridículas marionetas  que  pierden la cordura por su causa.


En resumen, me había sido recomendado por varias personas, pero ha sido decepcionante y me ha costado trabajo terminarlo.